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Historia

Interesante documento de época

Interesante documento de época

8 de Abril de 1937. Un bombardeo republicano deja treinta muertos y cien heridos en Valladolid

En la mañana del día 8 de Abril, a las doce y media, se presentó un avión sobre la ciudad de Valladolid. Llevaba bandera nacional y volaba a escasa altura, evolucionando sobre la población, lo que pudo realizar merced a esa estratagema inícua y descalificada de ostentar los colores de nuestra gloriosa enseña. Cuando los transeúntes y el público le contemplaban sin cuidado alguno, el avión, que resultó ser enemigo, lanzó en un brevísimo espacio de tiempo siete bombas, las cuales produjeron grandes desperfectos en las casas próximas a la Academia de Caballería, ocasionando treinta muertos y unos cien heridos. De los muertos aproximadamente eran niños la mitad, que salían de la escuela, y que llevados de la ingenuidad propia de su sus años, no buscaron protección alguna contra las bombas marxistas. Y en cuanto a los heridos, la mayoría lo fueron levemente al alcanzarles los cristales rotos que salían de los edificios.

La población, con una serenidad verdaderamente castellana, soportó la tensión del bombardeo dando muestras de ejemplar tranquilidad.

Ya lo habéis oído. Bombardeo de una ciudad abierta, sin ningún objetivo militar, exclusivamente con el deseo de producir daño a la población civil, atentando lo mismo contra los niños que salían alegremente de la escuela que contra los heridos, que se curan de sus nobles heridas en los hospitales, y oídlo bien, escuchadlo todos, escudándose cobardemente, de un modo vil, en los colores de la bandera de la España nacional, que son los que ostentaba el avión marxista en sus alas.

¿Se puede dar un caso más patente de violación de todos los principios morales y elementales de la guerra? ¿Llegará este hecho monstruoso y vandálico a conocimiento de la Europa civilizada?

(...)

Como respuesta al hecho canallesco de Valladolid, relatado estrictamente, dando desnuda la noticia escueta que ya habeís oído, retamos a la Prensa roja y a los Comités y a la prensa extranjera que nos es adversa a que nos acusen de haber cometido un hecho parecido. Ya sabeís, un bombardeo en una ciudad lejos de los frentes, a más de 200 kilómetros, en una ciudad absolutamente normal de la retaguardia, causando muertos, heridos, sobre los transeúntes y entre los niños.

La aviación roja se ha portado como quien es en el bombardeo de Valladolid. Pero aquí, en la España nacional, no nos ha sorprendido ese proceder, al que estamos acostumbrados. Ni indignación, ni aspavientos. Serenidad, desprecio, es lo que el hecho indigno ha producido al mundo, como a la población civil de la capital castellana y de toda la zona liberada.

Y nuestra respuesta, después de enviar a la ciudad de Valladolid nuestro sentimiento por el cruel suceso, es la siempre: ¡Viva al Ejército hidalgo y generoso del Generalísimo Franco!

¡Viva España!

Norte de Castilla, edición 13 de Abril de 1937